
como el museo de arte contemporaneo judio de daniel libeskin abria a la una, nos compramos unas pastas y nos fuimos a hacer piquiniqui al parque del yerba buena que quedaba enfrente


UNa obra maestra del arte moderno del Moma, infinitamente cautivadora y disparadora de emociones sublimes que provocan un estremecer en el corazon perplejo de quien osa enfrentarse a esta maravilla del arte mas sincero que pueda surgir desde las entrañas de la sensiblidad del artista dedicado. Señores, con ustedes: la culiada mas grande del mundo! (con el perdon de la palabra)
Espero que en el resto del viaje también tengan acceso fácil a la gloriosa internet porque me divierto mucho siguiendoles la odisea, hasta le agregué la página en favoritos a mis padres para que la vean...jeje
ResponderEliminarMe encanta el blog y me encanta que lo estén pasando tan bien. Disfruten mucho y besos de toda la flia para ustedes.
Su leal bloguera, Alejandra.